Lectura de balons

Lectura de balons: Pelota de Papel

Pelota de Papel reúne a futbolistas, escritores e ilustradores en una obra de relatos y cuentos donde exponen sus miserias, ilusiones de infancia y luchas vitales. Compendio impulsado por el Seba Domínguez con fines solidarios.

Todavía perdura el recuerdo a aquella frivolidad. Una rabona desde un lateral estrellada en el larguero de un partido insulso de un año infumable. Fue la carta de despedida de Aimar del Valencia, el detalle que sigue apareciendo en memorias y comentarios.

Lo que nadie sabía es que aquella jugada tenía historia, relatada treinta años antes, con otro Aimar como protagonista: su padre. Un ídolo de barrio en un fútbol perdido en las catacumbas, de potreros impracticables y canchas con pintas de caja de cerillas pisoteada.

libro-pelota-de-papel-futbol-escrito-por-futbolistas-oferta-D_NQ_NP_643515-MLA28148406263_092018-FEl mejor gol nunca visto, la catarsis de un club de cuadra luchando por el descenso mientras su pomposo rival los machaca. El viejo y rubio Aimar, con su rodilla lesionada acompañándole en sus últimos años en activo, hace la rabona, y a diferencia de la de su hijo, el rebote en el poste sirve para anotar un gol que frena la sangría, un tanto que definitivamente le hace perder su menisco y su carrera, forzando con tal sacrificio una tanda de penales que nadie supo decir nunca quién ganó. Pues el resultado quedó sepultado por la mística del gol de pata de mesa que hizo el número diez de la Banda del Norte. 

Es la intrahistoria de la jugada que el pibe inmortal intentaría reeditar en campo del Levante durante los estertores de la 04-05 contada en un libro de cuentos, la modalidad argentina para definir los relatos.

Un estilo convertido en arte popular gracias al negro Fontanarrosa y que ha ido evolucionando desde la pura ficción a la mezcla de realidad y fantasía. Es de la escuela de la cual surge Pelota de Papel, esa obra engendrada y perpetrada por futbolistas, en activo y retirados, entrenadores y escritores pamperos.

Una colección que no sólo lucha contra el tópico del profesional analfabeto y aislado del mundo, sino que lo muestra sensible y culto, faceta que la sociedad parece negada a querer ver en un deporte donde hace años que abundan los muchachos con estudios superiores y los personajes con sensibilidad social; a pesar de que casi todos esconden sus obras bajo un tupido velo de discreción.

No trata la obra impulsada por el Seba Domínguez de un gran libro. Peca de repetitivo, pues caen la mayoría de ellos en los mismos clichés narrativos. Infancias de modestia, zapatillas rotas, pobreza, sueños rotos, pequeños héroes de barriada, viajes interminables, choripanes… Aunque consigue la virtud de entretener y ofrecer una visión íntima de estrellas del deporte, el making-of de carreras fulgurantes, muchas de ellas desarrolladas en Europa.

Un quiebro a la ficción permitida, pues a pesar de agraciar con tal licencia a los escribientes pocos la utilizan. Basta con conocer la biografía de muchos de ellos para darse cuenta que no añaden ni un detalle que no sea real.

Trata la anécdota aimaresca de la cara amable de relatos duros, pues la obra la cierra un Mascherano describiendo el impacto emocional y psicológico que la enfermedad y muerte de Tito Vilanova produjo en el vestuario de un club que no nombra, como tampoco menciona a un míster que resultó más bien un colega del mejor equipo del mundo. O la vivencia canalla de un Sampaoli convertido en espía durante sus inicios como técnico, trepando árboles y agenciándose ayudantes para documentar los entrenamientos de sus rivales.

Tiene la vocación Pelota de Papel de representar un nuevo paradigma, iconizado tal vez en Ignacio Bucchino, un tipo singular que triunfó en primera y acabó retirándose en el fútbol modesto, refugiado en la escritura y la pintura, harto, confiesa, de un balón «que no permite tener las piernas peludas, o que impide a un jugador confesar su condición sexual porque lo matan en el vestuario, en la cancha y en la calle».

Reside su punto fuerte en la intención mostrar al crack desde un punto de vista humano, rompiendo esa visión lejana y casi caricaturizada que perdura del profesional. Tipos desnudando sus miserias diarias, de infancia y madurez. Sus viejos amigos. La añoranza del barrio. Páginas cargadas de emociones que esconden el fin social y solidario que tiene un libro que destina todos sus ingresos a ayudar a los chicos pobres de una Argentina con un 26% de su población sumida en la pobreza extrema.

0 comments on “Lectura de balons: Pelota de Papel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s