Una rutina de cuidado de la piel es esencial para mantener una piel sana y radiante. Sin embargo, cuando se trata de piel grasa, hay algunos retos por el camino. Para muchas personas con piel grasa y propensa al acné, el equilibrio entre controlar este aspecto y mantener una hidratación adecuada puede parecer un rompecabezas.
Según la Dra. Paula Colpas, dermatóloga y consultora de TheraSkin, el cuidado debe ser diario y acorde con cada tipo de piel y necesidad. «La hidratación, la protección solar y los cuidados específicos de cada afección son importantes en este proceso. Con una rutina sencilla pero diaria, ahora se puede mejorar el aspecto y evitar molestias», dice.
La recomendación del dermatólogo es que el cuidado de la piel comience con la limpieza con gel limpiador, jabón o tónico, que ayudan a eliminar las impurezas que pueden provocar el acné. «A continuación viene la hidratación. Y sí, incluso la piel grasa debe hidratarse. En este caso, el producto debe tener una textura más ligera», explica. Y, finalmente, la crema solar, que debe aplicarse cada día, con lluvia o sol.
Una pregunta habitual sobre la piel grasa es cómo reducir la grasa de la cara, pero sin secarla. El médico dice que el primer paso es incluir, en tu rutina de cuidado, productos que ayuden a cerrar los poros de la cara para que queden menos impurezas en la piel.
«Además, debe limpiarse hasta dos veces al día, mañana y noche, con jabones adecuados. Preferiblemente con tecnología syndet, que limpia el rostro propenso al acné sin dañarlo, hidratando y protegiendo la capa externa» , dice el profesional. Paula te enseña a adoptar una rutina de cuidado de la piel grasa. Echa un vistazo:
Cuidado paso a paso para la piel grasa
Paso 1: limpieza
Para empezar, es importante utilizar un jabón específico para pieles grasas, de esta forma, se podrá eliminar la suciedad y las impurezas que provocan el acné. Elija productos que limpian la piel sin secarla.
Paso 2: hidratación
La piel gorda también necesita hidratación, como todo el mundo. Por lo general, el producto para pieles propensas al acné tiene una textura más ligera, sin aceite, no acnegénico y no comedogénico.
Paso 3: cuidado diario
Cada tipo de piel necesita productos específicos para su cuidado de la piel, y la piel grasa no es una excepción. Los componentes más recomendados son la niacinamida, el ácido salicílico, la vitamina C y el retinol. Están presentes en sueros, máscaras faciales y lociones. Hable con un dermatólogo para recibir mejores recomendaciones.
Paso 4: protección solar
La protección solar es esencial para todo tipo de piel, incluida la piel grasa. Por tanto, protege tu piel de los rayos solares que causan manchas y, de este modo, evita enfermedades.
Según el dermatólogo, con los consejos anteriores, la orientación profesional y la dedicación, es posible conseguir una piel radiante, libre de acné y exceso de grasa.

